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domingo, 6 de noviembre de 2011

¡Qué pena de actualización!



Me he pasado unas semanas alejadas de esto. Bueno, de esto y de todo. Desde el día 23 del més pasado no me pasaba por aquí y es que estado liado en otras cosas. He tenido la oportunidad de pasar unos días visitando Ávila y Segovia (prometo poner algunas fotos porque vale la pena). También estuve en la costa brava, aguantando la tramontana y las lluvias con cierta estoicidad (Windows lo subraya, pero me gusta la palabra). He ido de boda; he tenido multitud de cenas de negocios –mucho más elegante que una simple cena de trabajo-; y he comido castañas. Porque cuando llega la festividad de todos los santos tienes que comer castañas o un montón de pulgas anidarán en tu hojaldre (ayer usó la palabra la señora Eva H. y me hizo gracia; aunque ella hizo una evidente pausa antes de la última sílaba y yo no veo como hacerla).

Estas dos semanas se podrían resumir con gráficas y análisis varios, pero creo que asumir los dos kilitos es lo mínimo que podemos hacer. He hecho una pausa. Sí. Me he olvidado de todo y lo asumo. Ahora toca recomponerse y empezar de nuevo con esto que ya no sé si se parece al método Dukan, pero que funcionó durante unas semanas. El resumen ya no es positivo, no podía serlo: 21 semanas (pausa incluida) à 19 kilos

lunes, 12 de septiembre de 2011

Revisión semanal

Bueno,

las semanas van pasando y esto va evolucionando. La semana pasada tuve la oportunidad de portatarme mal un par de días. Ya conté como me comí un trozo de pastel en la cena de empresa... La cosa iba bien porque el menú parecía hecho para ser compatible con Dukan: verduras a la plancha de primero y entrecot de segundo. Lo que no esperaba era que el camarero me pusiera el pastel delante sin preguntar... así que me lo comí sin responder.

Eso era el jueves... el viernes cometí pecado doble por comer algo de pan y encima disfrutarlo. Aún así, después de perder dos kilos y cuatrocientos gramos la semana anterior, esta he perdido 900. No puedo quejarme.


viernes, 2 de septiembre de 2011

Cien kilos de soledad


 
No sé qué extraña razón me impulsa a publicar una entrada como ésta pero llevo días dándole vueltas. Es cierto que adquirí el compromiso de definir los términos de mi reto una vez superada la primera meta. Pero también es cierto que no suelo dar mucha importancia a los compromisos adquiridos conmigo mismo. Al menos, no más que al compromiso adquirido con mi felicidad.

Lo cierto es que la primera meta la superé hace unos cuantos días y que para aquellas personas que me leéis parece un mínimo de respeto. ¿De qué estamos hablando, Pepe? Pues estamos hablando de mi reto, de este intento de perder cien kilos. Sí, sí. No es que pese cien kilos, es que esos son los que tengo que perder. Más o menos.

lunes, 29 de agosto de 2011

No puedo sentirme culpable


El domingo fue un día muy duro, de aquellos que te marcan para el resto de tu vida, o al menos de la semana. Recuerdo que ese día no tenía que trabajar y que el calor veraniego invitaba a pasear saltando de sombra a sombra. El cielo estaba azul y un sol redondo como un balón de baloncesto reinaba sin contemplaciones.



Recorría el parc de la ciutadella, cazando sombras -y buscando unos servicios públicos- cuando un señor que no parecía ni de aquí ni de allí -ni de ningún otro lugar- se acercó a mí por la espalda para que no pudiera verlo. El tacto frío de la hoja de su navaja me heló la sangre que ya empezaba a anticiparse a la preparación de las morcillas.

lunes, 22 de agosto de 2011

Hasta el año que viene

Que todo lo bueno termina es algo que sabemos desde que nacemos y que no voy a intentar justificar. Se terminó. Sí, sí, se terminaron las vacaciones. Han sido geniales, he disfrutado y reído tanto como esperaba y vuelvo a la rutina y el trabajo con renovadas energías.


martes, 2 de agosto de 2011

Algo de justicia


La dama de blanco arrojó algo de justicia el sábado. Pido perdón por actualizar tan tarde, pero esto merecía una entrada y ando algo liado. Después de dos semanas en blanco, perdí un kilo con novecientos gramos en seis días. No está nada mal.

Alguien puede pensar que hice trampas; que comí menos de la cuenta o que me maté en el gimnasio. Y os puedo asegurar que no. Seguí con mi Dukan de siempre –andando un poco más, quizá- y con mi actitud inquebrantable. Al final, el cuerpo tiene sus tiempos y sus ritmos y hay que dejarle que se estanque de vez en cuando. Y del mismo modo que no me enfadé entonces, no me dejo llevar por la euforia ahora. Esto es algo a muy largo plazo y lo único que necesito es seguir contento con lo que hago.

lunes, 25 de julio de 2011

Cuando la vida era una canción

Posiblemente se trate del título más ñoño que vaya a poner a ninguna entrada de este blog. Pero no por ello deja de tener sentido. El arte en general y la música en particular tienen el maravilloso don de hacernos sentir las mismas cosas que hemos sentido antes sin tenerlas que vivir de nuevo. Es algo así como un enorme y preciso catalizador de nuestras emociones y nuestros sentimientos. Parece mentira el trato injusto que le dan algunos “artistas”. 

lunes, 18 de julio de 2011

Así empiezan las peleas



No me apetece demasiado escribir una entrada como esta así que seré breve: esta semana he ganado tres cientos gramos. No sé si se debe a que no he andado absolutamente nada o que no había evacuado todo lo que debería haber evacuado. Es cierto que la semana pasada cometí un delito mayor al hincar el diente a un suculento montón de patatas horneadas con debolla caramelizada, pero no me esperaba esto.

Lo bueno es que ni me lo esperaba, ni me asusta, ni me sorprende demasiado. Estas cosas pasan. Lo que tengo que hacer es seguir y seguir bien. Andar lo que me corresponde todas las tardes y olvidarme de la dama de blanco por una semana. Siguen siendo casi 11 kilos en cinco semanas por lo que no está nada mal. Ya os contaré que tal van las cosas.

Lo único que me sabe mal es que quería poner mi primera gráfica como la de Jotapé y me tendré que esperar. Dije que no la pondría hasta la primera casi-meta. Pero de nuevo no me quejo, me sirve para despertar interés y generar intriga.

Un abrazo a todos.

domingo, 10 de julio de 2011

Mi pequeña recompensa

El día ha empezado bien. He hablado con la dama de blanco y me ha dado su veredicto: tres kilos y medio en dos semanas. Eso suma la nada despreciable cantidad de once kilos perdidos en las casi cuatro semanas que llevo con esto del Dukan. Sé que es sólo el principio, que queda mucho por andar, pero me siento bien. Las cosas siguen el plan previsto y pronto empezaré a sentirme mejor.  ¿Como era aquello? ¿Hasta los más grandes viajes empiezan con un simple paso? Sí, tiene sentido.

sábado, 9 de julio de 2011

El paraíso a un tiro de piedra

Supongo que podría estar bastante cabreado con lo que me pasó, pero cuesta seguir enfadado cuando hay tanta belleza en el mundo. A veces siento como si la contemplase toda a la vez, y me abruma, mi corazón se hincha como un globo que está a punto de estallar. Pero recuerdo que debo relajarme y no aferrarme demasiado a ella. Y entonces fluye delante de mí como la lluvia, y no siento otra cosa que gratitud, por cada instante de mi estúpida e insignificante vida”. (American Beauty; 1999)

martes, 28 de junio de 2011

Ajustando cuentas con la dama de blanco

La verdad es que cuando empiezas a hacer números da un poco de vértigo. No quieres hacerlo porque no quieres tener que juzgar los resultados. No quieres tener que plantearte si es rápido o es lento. Te taparías los ojos si pudieras rebuznar para no tener que ver más allá que una meta que ansías desde hace tiempo. Pero no puedes evitarlo, tienes que calcular.